|
Comer para correr
Hay un principio único y básico para la alimentación del corredor de 10.000 m: ha de ser completa y variada (lácteos, hidratos, vitaminas, grasas…).
Hay que comer de todo pero intentando que impere el sentido común; es decir, con cuidado (no hay que comer de todo todos los días).
Desde el entrenamiento hay que ir eliminando los tópicos y los tabúes.
Es cierto que los hidratos de carbono son básicos, pero no se puede olvidar que el diez mil aúna fondo y rapidez, por lo que no podemos privar de otros nutrientes a nuestros músculos…
Y comer únicamente pasta no es lo mejor para un corredor de esta distancia, las proteínas también representan un papel principal.
En este aspecto funciona el efecto placebo y, en muchas ocasiones, comer pasta el día anterior influye mucho en corredores populares.
Pero, científicamente hablando, sólo tiene sentido realizar una carga de hidratos cuando ha habido una descarga previa.
Eso sí, tampoco es demasiado bueno abusar de grasas o comidas pesadas, sobre todo si la sesión que te toca de entrenamiento es dura.
Así mejorarás aptitudes y sensaciones.
Los complementos vitamínicos están muy bien, pero debemos hacernos una analítica para tomar justo lo que necesitamos.
Las bebidas isotónicas también ayudan, pero lo hace mucho más beber agua de forma asidua.
|